Algo en mi se rompió,
algo que nunca volverá a ser igual
pero no se siente como una perdida,
ni como una ruptura,
se siente como una victoria
poder definir quien soy
poder pensar en que quiero yo.
Quisiera un lugar, como una casa y empleo que sean míos,
pero no tengo nada de eso
me pase toda la vida soñando con una casa de muñecas que terminó siendo mi prisión.
Hasta que llego Jesús, él me abrió los ojos
ahora somos él y yo, así pasan los días, así pasan las horas
cuidando, criando, limpiando, cocinando, planificando, comprando, juntando, ordenando, pensando, jugando, extrañando, anhelando una miserable hora libre en el día para poder correr.
O poder soñar con algún amigx y un café
pero solo hay trabajo domestico,
no hay relevo en otra provincia, no hay familia, no hay amigxs, no hay dinero, no hay descanso,
no hablo, me escondo para escribir.
Yo no se nada, solo sé sobre sabanas, cortinas, toallas y manteles doblados y limpios, yo sé sobre pañales, sobre higiene infantil, sobre controles pediátricos, qué ropa usa el bebé, como le gusta comer, como abrazarlo para hacerlo dormir;
Yo sé sobre el menú de la semana, sobre frutas y verduras de estación, sobre la mesada y las cucarachas, como y cada cuanto hay que limpiar el piso, las ventanas, los picaportes, solo yo.
¡Que insolente soy! me atrevo a soñar con mi tiempo, mi carrera, mi propia casa ¡maldita bruja feminista!
Quiero vivir una vida fuera de este modelo, sin ningún hombre bajo mi techo, no pienso volver a pasar por todo esto sola.
No quiero ser una princesa en apuros,
no quiero tu dinero
no quiero tu "ayuda" con la casa
ni que laves y cocines solo el fin de semana
no quiero tu "amor verdadero"
no quiero tu fidelidad monogámica.
Quiero perdonarme por haber caído desde tan pequeña en esta trampa del amor eterno y el matrimonio.
Yo te voy a hacer justicia
yo voy a elevar mi nombre
yo quiero escribir otro cuaderno
otra historia diferente.
Mientras este sistema nos sigue reventando, y no queda otra que "cuidar al marido", porque nosotras cuidamos hijos, cuidamos vidas, cuidamos casas, familias, pero eso a nadie le importa.
Por eso no tengo nada ahora
ningún tipo de salida, ni solución, ni lugar a donde ir,
estoy lejos, muy lejos
estoy sola, muy sola
estoy furiosa, muy furiosa
veo mi vida ya escrita
más años, más hijos, un marido, una imagen por maternar
¿Cuánto mas vas a perder?
me lo he dicho antes
¿Cuánto mas vas a ceder?
ya he cedido antes
¿Cuánto mas vas a callar?
me callé toda la vida.
Todavía puedo borrar el texto, prender fuego la escena, cambiar de lugar a los personajes.
Arrancarme la mascara y escribirme a mi misma como realmente soy.
30 de mayo del 2022
No hay comentarios:
Publicar un comentario