Me entere que estaba embarazada a fines de noviembre del año pasado, si no me equivoco el 28. Hice dos test de embarazo hasta que el segundo marco positivo (el primero fue un "falso positivo") debo admitir que antes del test ya lo sabia, me sentía distinta y sentía que iba a ser verdad que había un bebe en camino. Lo decidí sola, seguir con la gestación: y lo digo así porque todas las mujeres deberían tener la posibilidad de plantearse realmente si quieren tener un hijx. Llegue al glorioso aprendizaje de cuan importante es poder decidir, y en el inicio de este viaje que es la maternidad decidí que SI.
Lo presentí brevemente que mi hijo me venia a enseñar algo, no estaba muy segura sobre que era. Lo descubrimos juntos. Con el positivo lo siguiente fue acordar una consulta ginecóloga.
Expectativa: entrar a un consultorio, sentarme y ver un rostro amigable un agradable profesional que me iba a felicitar, hacerme preguntas, darme consejos, ponerle importancia y darle una cara a mi pequeña gestación. Mi compañero me esperaba afuera sonriente para que le cuente toda la información que me había dado este supuesto doctor del bien: como crecía mi embarazito como acontecían cosas en mi cuerpo. SOÑADO
Realidad: Fui de un hospital a otro, recibía derivaciones: tener que ir a "tal lugar" de "tal lugar" cruzate a "X" oficina "por acá no es mami" "Tenes que volver la semana que viene mamita" "No te podemos atender porque sos de "tal barrio" "las maternidades están divididas por sectores de la ciudad". Soy primipara no lo sabia. Di tantas vueltas en el clásico calor correntino para dar con un caps (centro de atencion primaria de la salud porque #SinObraSocial) Luego de varias horas de espera me atendió una dra con una cara muy triste, no hubo mucha preguntas, nunca aprendió bien mi nombre, me mando a hacer un ecografia ¿y las felicitaciones? ¿y la información? ¿acaso no estoy embarazada? ¿que hago? ¿que como? ¿cuanto duermo? ¿que cuidados debo tomar? 15 fugaces minutos y cuando salí mi compañero desconcertado el también esperaba algo distinto ¿ASÍ ATIENDEN A TODAS LAS GESTANTES? ¿WHAT?
Paso una semana y algo mas para que podamos dar con ver la ecografia. Fue maravilloso solo una cosa que latía tenia el tamaño de un grano de arroz: me lo dijo casi al ultimo mes la partera. porque es solo un papel sellado en este sistema.
Las semanas pasaron rápido en la ciudad de corrientes, tomando acido folico, vitaminas, trabajando, durmiendo mucho, sin ninguna molestia. Difícil fue acceder a la consulta en el caps; cada 2x3 estaba de licencia la Dra triste, su tristeza tenia una razón. Tenia mucha desconfianza porque suelo tener una importante intolerancia a la leche de vaca, en el embarazo se asentó mas aun. La dra siempre me insistía en consumir yogurt o leche deslactosada; fue confuso porque tampoco soy una fanática consumidora de carne, me insistía en que consuma morcilla o hígado. Mi embarazo me hacia digerir peor, no vomitar pero si digerir peor.
Empece a indagar en que podía consumir. Descubrí la alimentación consciente y soberana. Comer alimentos REALES, evitar ultraprocesados, abandonar la fantasía de que existe un super alimento sin el cual no podemos vivir, buscar la variedad, cocinar, planear, congelar. La mayoría de lo que consumimos en la alimentación occidental son solo productos comestibles, que vienen empaquetados llenos de promesas, que solo favorecen al que desde arriba nos lo vende. Esto rescato, esto también me enseño mi hijo: REPLANTEARNOS. ¿Comemos o consumimos? ¿comemos o nos alimentamos? ¿de donde viene lo que estoy comiendo? ¿que es? ¿que tiene?... No pararnos sobre una enorme paranoia, ser realista y pararnos a preguntarnos ¿porque comemos? replantearse todo es un viaje.
El primer trimestre paso así, divertido, liviano, de vacaciones, en el verano. Empacando: en marzo nos iríamos con mi compañero; atravesaríamos el país para volver a empezar, buscando un lugar con mas posibilidades, para crecer, tanto planeamos ese viaje. Ahorramos, trabajamos, peso por peso, empacar todo, ver la cara de mis amigos comunicarme con ellos, darme cuento lo valiosos que son para mi. Me fui pero sigo con uds. Armar caja por caja y con cada caja la ilusión de tener una casa, una casita, alquilada prestada lo que sea, la ilusión de un mejor trabajo; de poder crecer de poder ver crecer a nuestro bebe mas adelante. La ilusión de Buenos Aires, mi tierra natal perdida. El lugar para amarnos los tres.



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