Ahora bien, si creo poder aclarar que sexualidades las hay como hay personas, con distintos rostros de distintas formas de diversos lugares y miles y miles de variables que nos van perfilando a lo que somos. Somos: debemos reconocerlo, abrazarlo y sentirlo. Sentirlo en el poder de decidir sobre nuestros cuerpos, decidir con información adecuada actualizada, personalizada. Y sobre eso poder comunicarnos los unos a los otros, constamente en búsqueda de placer.
Si bien en la sociedad durante muchos años se ha tratado la palabra sexo como un gran tabú; esto no genero mas que grandes puntos negros en muchos momentos de la vida.
Pero no hay punto negro mas profundo, que ser mujer en esta sociedad. Me gustaría pensar que las próximas generaciones de mujeres no tienen tanto con que lidiar porque mucho de lo prohibido va saliendo a la luz. Luego de generaciones y generaciones definiendo niños buenos/malos y roles de genero femenino/masculino llega una a una adolescencia con un cuerpo que arde, siente, comunica, se llena de poder y deseo. El DESEO nos muestra a todxs que hay algo que no podemos controlar; algo que todxs sentimos pero no es lo mismo el deseo de la sexualidad original que el deseo que nos enseña a tener una sexualidad falocentrica; y bajo esta sociedad que nos quita el poder de decidir llegan los prejuicios y señalamientos que se han ido gestando durante siglos y transmitiendo de generación en generación: listos en la boca y educación de todxs para perpetuar la culpa.
Culpa de ser mujer y sentir, sentir que hay algo adentro mio que late (un útero) que me guía al camino del placer. En ese camino el "hombre" como la pareja que nos enseñaron desde pequeñas a "desear" de manera prudente y respetar no es mas que un medio de placer, que puede estar sujeto o no a conexiones afectivas particulares de cada contexto, pareja, persona, etc.
Esa es la "no sexualidad" la sexualidad que tuve que esconder de mis padres, de mi entorno, porque me etiquetaba en "puta" (la gran palabra) en "NO futura esposa de nadie"en el chiste del patriarcado.
Pues adivinen: No quiero ser la esposa de nadie. Por eso escribo lo que quiero. Porque en el deseo que maneja mi cuerpo no entran en juego estas leyes.
Luego de tantos siglos y milenios de "NO SEXUALIDAD" femenina, hemos descubierto que si hay una sexualidad femenina, y no tiene que ver con el pene de nadie, no tiene que ver con casarse y tener hijxs, no tiene nada que ver con el sexo de la pornografía, ni con ningún manual de instrucciones sobre "satisfacer".
Es un camino muy personal, en la entrada hay que dejar la mochila que nos cargo a TODXS (cualquier genitalidad, genero, identidad, etc) el patriarcado. Hay que deshacer las cargas para recuperarnos a nosotrxs mismxs. Destruir todo lo construido, deconstruir y resignificarnos.
Si mi deseo es gestar, es estar embarazada, es parir. Si es mi deseo también es mi derecho. Aunque la no sexualidad del sistema me quiera arrojar a una bolsa: La bolsa de las embarazadas, donde lo mas probable te quieran vender una madre impostora con un cuerpo que no desea, que no esta disponible, donde todo deba ser "color de rosa"; donde generaciones y generaciones de madres nieguen sus "errores" porque entienden muy bien al adoctrinamiento de lo "bueno/malo" y tienen que negarse a ellas mismas para poder aplicar a su vez este adoctrinamiento a los hijos que tienen, en esta bolsa donde nos juntan a todas las personas gestantes y nos dicen cuanto durara el parto, como sera el parto, donde la información es escaza y nos vamos recortando a nosotras mismas para poder entrar en la "buena madre" que nos enseña el patriarcado: porque si una no es "buena madre" significa que es la "mala madre".
Mi embarazo no es un milagro, un milagro del cielo de dios y el milagro de la vida. Es mi sexualidad. No es mas ni menos que mi sexualidad. Y la maternidad no es "lo mas lindo" para educar para tener hijxs que te cuiden el dia de mañana y no sentirse nunca mas solo, no es darle al marido el regalo de ser padre, no es poner un miembro mas en la familia porque "ya estan juntos hace tiempo". La maternidad es una eleccion, y no hay que dar explicaciones del porque uno lo desea, porque hemos tenido que explicar todo y cada paso que damos. Me basta a mi, con saberlo. Con desearlo porque lo quiero. Porque el deseo de este cuerpo no se controla y tampoco se controlan las palabras que salen de mi boca.
Que angustiante luego de tanto tabú sobre el sexo, sobre ser o no ser una dama, luego de tanta violencia sistemática tener que entregarle un útero lleno de vida a este sistema.
Rocio Dorrego
Yo no elegi la guerra, pero naci guerrera.
Escribiendo, siempre
Sobre la vida.
jueves, 14 de mayo de 2020
Patriarcado, embarazo, y no sexualidad (1)
En medio de un proceso de gestación, hay un evidente y "único" camino a seguir. Como lo ha establecido durante años el patriarcado: Crecer con una falta básica del cuerpo materno, ser un "buen" niñx ya que "serlo" trae su recompensa bajo ninguna circunstancia ser "el mal" niñx el que todos odiamos ver en la calle con sus padres ese niño no recibe recompensas, no tiene premios, tiene castigos psicológicos y físicos. Una vez que uno haya pasado por ese proceso de "amansamiento" o "adoctrinamiento" donde tenemos que entrar en un estado de sumisión para poder recibir alimento y techo de parte quienes se supone deberían desearnos y disfrutarnos.
Luego tendremos que reconocer que ese "duo" hegemonico preferentemente heterosexual, es el núcleo principal y nosotrxs tristemente un factor extra sin derechos, sin voz ni voto. Toda la niñez muchas veces se archiva y se olvida con suficiente socializacion. Y luego llega lo "adecuado" y no tanto: la sexualidad de la adolescencia para hacernos recordar todo eso que alguna vez deseamos tanto. He aqui dos caminos distintos, divididos en funciones basadas en los roles de genero pre armados que desde pequeños van lentamente dejando en nuestro inconsciente un camino a seguir.
Quisiera poder hablar mas o saber mas sobre como viven realmente la vida sexual los genitales masculinos pero solamente podría explicar lo que he aprendido de los que conocí: hombres heterosexuales, que son heterosexuales, porque si o al menos se sostienen fuertemente a esa "heterosexualidad" con un enorme miedo a perder algo imaginario como el concepto de "hombría"con una libertad de tener compañeras sexuales, con privacidad y conocimiento publico de su auto satisfacción. He visto familias relajadas y sonrientes porque el "hijo" ha traído a una chica a su casa, como si no hubiese nada real aparte de la penetración y la afirmación de su "hombría".
Y luego lejos de estos, generalmente invisibilizados los que viven y se conectan con las múltiples facetas de la sexualidad en la adolescencia. "hombres" no tan "hombres" que en nuestra sociedad todos entran en la misma bolsa: "la bolsa de los putos" (perdón la palabra) como si esto fuese ser "puto"; como si toda la capacidad erogena del cuerpo estuviese limitada a la que de chicos nos enseñaron; los dos peores conceptos, los promotores de crianzas realmente tristes y maternidades frustradas: EL BIEN Y EL MAL. Estos conceptos han generado en las ultimas décadas, grandes abismos entre padres e hijos, porque estos padres de generaciones mas fuertemente dominadas y marcadas por "lo bueno/lo malo", prefieren ignorar o no ver que no hay solamente dos géneros, dos identidades y que hay mucho por descubrir en cuanto a placer desde el día cero que habitamos este mundo. Este abismo que crece cada vez, mas porque muchxs jóvenes se han movilizado por sus derechos, han podido ver la estructura social cuadrada en que han crecido tristemente y sin opciones tantas generaciones, han decidido tener una voz y moverse: intelectualmente, físicamente, mover información, tomar decisiones, separarse de la figura retrograda de autoridad que nos marca esta sociedad hace ya varios milenios.
Ahora bien, la diferencia es replantearse: ¿Que tan adentro mio tengo esos conceptos del bien y el mal? ¿No somos todos el "niñx malo"? llenos de culpa y luchando contra nosotros mismos.
Rocio Dorrego
Luego tendremos que reconocer que ese "duo" hegemonico preferentemente heterosexual, es el núcleo principal y nosotrxs tristemente un factor extra sin derechos, sin voz ni voto. Toda la niñez muchas veces se archiva y se olvida con suficiente socializacion. Y luego llega lo "adecuado" y no tanto: la sexualidad de la adolescencia para hacernos recordar todo eso que alguna vez deseamos tanto. He aqui dos caminos distintos, divididos en funciones basadas en los roles de genero pre armados que desde pequeños van lentamente dejando en nuestro inconsciente un camino a seguir.
Quisiera poder hablar mas o saber mas sobre como viven realmente la vida sexual los genitales masculinos pero solamente podría explicar lo que he aprendido de los que conocí: hombres heterosexuales, que son heterosexuales, porque si o al menos se sostienen fuertemente a esa "heterosexualidad" con un enorme miedo a perder algo imaginario como el concepto de "hombría"con una libertad de tener compañeras sexuales, con privacidad y conocimiento publico de su auto satisfacción. He visto familias relajadas y sonrientes porque el "hijo" ha traído a una chica a su casa, como si no hubiese nada real aparte de la penetración y la afirmación de su "hombría".
Y luego lejos de estos, generalmente invisibilizados los que viven y se conectan con las múltiples facetas de la sexualidad en la adolescencia. "hombres" no tan "hombres" que en nuestra sociedad todos entran en la misma bolsa: "la bolsa de los putos" (perdón la palabra) como si esto fuese ser "puto"; como si toda la capacidad erogena del cuerpo estuviese limitada a la que de chicos nos enseñaron; los dos peores conceptos, los promotores de crianzas realmente tristes y maternidades frustradas: EL BIEN Y EL MAL. Estos conceptos han generado en las ultimas décadas, grandes abismos entre padres e hijos, porque estos padres de generaciones mas fuertemente dominadas y marcadas por "lo bueno/lo malo", prefieren ignorar o no ver que no hay solamente dos géneros, dos identidades y que hay mucho por descubrir en cuanto a placer desde el día cero que habitamos este mundo. Este abismo que crece cada vez, mas porque muchxs jóvenes se han movilizado por sus derechos, han podido ver la estructura social cuadrada en que han crecido tristemente y sin opciones tantas generaciones, han decidido tener una voz y moverse: intelectualmente, físicamente, mover información, tomar decisiones, separarse de la figura retrograda de autoridad que nos marca esta sociedad hace ya varios milenios.
Ahora bien, la diferencia es replantearse: ¿Que tan adentro mio tengo esos conceptos del bien y el mal? ¿No somos todos el "niñx malo"? llenos de culpa y luchando contra nosotros mismos.
Rocio Dorrego
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